
El Senado aprobó por unanimidad otorgar a trabajadores del arte derechos laborales con una reforma a la Ley Federal del Trabajo que promete estabilidad y reconocimiento para quienes viven de la pintura, danza, música, fotográfica y cine. Luego de lograr 96 a favor, la asamblea envió a la Cámara de Diputados un dictamen que redefine el capítulo dedicado al sector artístico, amplía conceptos legales y reconoce nuevas formas de contratación para combatir la informalidad.
La modificación cambia incluso el lenguaje: ya no se habla sólo de actores y músicos, sino de “personas trabajadoras del arte, la actuación y la música”, una redefinición que abre la puerta a disciplinas antes ignoradas por la legislación. También reconoce el trabajo por obra, interpretación o ejecución como formas legítimas de relación laboral.
Al fundamentar el documento, la presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre (PT) afirmó que la reforma salda una deuda histórica con quienes sostienen la vida cultural del país. Sostuvo que otorgar condiciones laborales dignas fortalece la industria cultural, impulsa la economía y permite que las y los artistas creen con libertad.
Por su parte, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara (Morena) defendió la necesidad de terminar con la contratación informal que facilita abusos patronales e impide la negociación colectiva, frenando el crecimiento cultural. Aseguró que el objetivo es lograr la formalización del sector con reglas claras de contratación.
A nombre de Morena, la senadora Susana Harp Iturribarría advirtió que la exclusión legal de numerosos profesionales artísticos generó incertidumbre contractual, falta de seguridad social y condiciones indignas para quienes construyen la memoria cultural nacional. Subrayó que la reforma reconoce finalmente al arte como trabajo y no como pasatiempo.